El jaguar, la tercera máscara del restaurante, abre sus puertas en Playa del Carmen sobre la calle doce, una de las más caminadas en el mundo al día de hoy. La experiencia en el lugar nos obliga a recordar el origen de la restaurantería, la reparación de almas que se logra mediante los sentidos. En su gastronomía paladeamos la reinvención de México, en su arquitectura una razón de gozo, en el olor y sonido del mar una sanación, en sus texturas un viaje de dimensiones.Una mezcalería, un restaurante y una terraza que enmarca Cozumel, nos prometen la magia de la Diosa Ixchel y sus estrellas desde el caleidoscopio ubicado a 7 metros de altura.Los colores de la serpiente emplumada nos adentran al México místico. El lugar, es sincretismo de la cultura maya y las tradiciones vivas mexicanas.